El proyecto SISMOVEGA utiliza la Detección Acústica Distribuida (DAS) como su tecnología principal para detectar y analizar la actividad sísmica, un enfoque de vanguardia que está transformando la manera en que los científicos observan y comprenden los procesos dinámicos de la Tierra.
Los sistemas DAS utilizan cables de fibra óptica estándar, ya sean de nueva instalación o reutilizados de infraestructuras de telecomunicaciones existentes, y los convierten en densas matrices de sensores sísmicos. Una unidad interrogadora DAS envía pulsos cortos de luz láser a través de la fibra; a medida que la luz viaja, una pequeña fracción es retrodispersada por imperfecciones microscópicas en el vidrio.
Cuando el suelo se mueve, la fibra se estira o se comprime, alterando la fase de la luz retrodispersada. Al medir continuamente estos minúsculos cambios de fase en intervalos de apenas unos pocos metros, el sistema puede detectar vibraciones a lo largo de toda la extensión del cable, creando eficazmente miles de sensores a partir de un solo hilo de fibra.
Dentro de SISMOVEGA, la tecnología de Detección Acústica Distribuida (DAS) se instalará en el recientemente establecido Centro para el Análisis y Monitorización de procesos sísmicos con fibra Óptica (CAMPO). Desde este centro, se desplegarán cables de fibra óptica por toda la región de la Vega Baja del Segura para registrar ondas sísmicas, deformación del terreno y ruido ambiental con una resolución espacial y temporal excepcional. Los datos resultantes abrirán nuevas vías para investigar la evolución de la tensión cortical y las interacciones de fallas asociadas con la actividad sísmica tanto natural como inducida por el hombre.
La red DAS complementará los instrumentos sísmicos existentes, creando un sistema híbrido que combina la amplia cobertura espacial de la detección por fibra óptica con la precisión y el rendimiento de los sismómetros de banda ancha convencionales. Esta configuración integrada permite aplicaciones avanzadas como la obtención de imágenes pasivas del subsuelo de alta resolución, el monitoreo de la microsismicidad inducida por fluidos y el seguimiento de vibraciones ambientales generadas por fuentes como el tráfico o las ondas oceánicas.
Más allá de su valor científico, el despliegue del sistema DAS en SISMOVEGA sirve como un banco de pruebas tecnológico para desarrollar y validar herramientas de monitorización y pronóstico de última generación. Al aprovechar la infraestructura de fibra local y la colaboración abierta con la comunidad investigadora, el proyecto tiene como objetivo posicionar a la Vega Baja del Segura como un sitio de referencia para la detección distribuida y la evaluación de riesgos sísmicos, contribuyendo al mismo tiempo a objetivos más amplios de detección temprana, concienciación comunitaria y resiliencia regional.